JAPÓN: EL PAÍS DESARROLLADO QUE NO HA VACUNADO A SU POBLACIÓN

El coronavirus se ha vuelto un verdadero dolor de cabeza, lo que ha llevado al mundo a comprender que combatir esta enfermedad es una lucha que se ha prolongado demasiado.

Por esta razón, muchos países ven la vacuna contra el coronavirus como el método más eficaz hasta el momento para controlar la ola de contagios y, con mucha esperanza, de erradicar la enfermedad en sus naciones.

Una nueva sepa del coronavirus ha puesto a países como Alemania, Estados Unidos, Italia y Rusia en estado de alerta, por lo que han dado lugar a una incesante campaña de vacunación.

Japón no ha tardado en sumarse, por lo que el país tiene previsto administrar una vacuna, por lo que los nipones tienen en la mira 3 vacunas: las norteamericanas Pfizer y Moderna, y la AstraZeneca, de origen británico.

Entonces ¿Cuál es la causa del retraso? Hay 3 posibles causas según señala el profesor de la Escuela Universitaria de Medicina St. Marianna y director del centro de Infecciones del hospital de la misma universidad, Kunishima Hiroyuki:

Aunque las vacunas ayudan a mejorar la capacidad de respuesta del sistema inmune ante los efectos del virus o evitan el contagio, algunas veces se suelen dar efectos secundarios. Esto particularmente preocupa mucho a la población nipona.

Estas reacciones o efectos adversos van desde dolor muscular, jaquecas y sensación de fatiga hasta cuadros alérgicos que producen dificultades respiratorias. Lo cual preocupa al gobierno japonés, quien teme ser señalado por no haber examinado suficiente las vacunas.

La otra razón que añade Kunishima tiene que ver con el escaso desarrollo farmacéutico de Japón. Lo que vuelve al país incapaz de realizar ensayos clínicos y desarrollar medicamentos nuevos. Por esta razón, el país depende de la importación de una gran parte de medicamentos y son pocas las empresas que están llevando a cabo el desarrollo de una vacuna nacional.

Por último, se cree que muchos países asumen traer la vacuna porque consideran que si se frena a tiempo el avance del coronavirus pueden asumir los riegos que puedan venir después, los cuales no son para nada claros.

Pese a todo esto, las vacunas de Moderna y Pfizer han demostrado una efectividad del 90% en el desarrollo de síntomas en los ensayos clínicos. Pero Japón afirma que solo se ha demostrado su efectividad en personas de raza blanca.